domingo, 22 de octubre de 2017

¿POR QUÉ TRABAJAMOS?

¿POR QUÉ TRABAJAMOS?

En esta entrada de mi blog hablaré acerca de la ética hacker, la ética protestante y el capitalismo. Después les hablaré sobre un texto escrito por la autora Niya Tokumitsu.

En el ensayo “La ética protestante y el espíritu del capitalismo”, escrito por Max Weber en (1904-1905)  nos habla de la ética protestante y el espíritu capitalista, y nos mencionan cómo desde esta postura se ve al trabajo como un deber y como una obligación que el individuo debe sentir hacia su actividad profesional, sin que importe si parece una utilización de sus facultades personales o sólo de sus posesiones materiales (como el capital/dinero). Aquí el trabajo debe realizarse como si fuera un fin absoluto en sí mismo, y este trabajo visto como deber es el centro del espíritu capitalista surgido en el siglo XVII.


Por otro lado tenemos la ética hacker, propuesta por Himanen en su escrito “La ética hacker y el espíritu de la era de la información”, aquí el dinero deja de ser la medida del éxito  y deja que el placer del conocimiento y del trabajo en sí mismo ocupen su lugar. El hacker no ve el trabajo como una maldición o como un tiempo de “no vida” opuesto al tiempo libre. En la lectura, Linus Torvalds afirma que para un hacker el ordenador mismo también es entretenimiento, con lo que quiere decir que los hackers programan porque encuentran esa actividad interesante, emocionante y la gozan. El hacker también muestra entusiasmo sobre lo que le interesa: lo llena de energía.  También nos invitan a preguntarnos por qué trabajamos en donde trabajamos y si realmente estamos felices ahí, ya que el principal objetivo que se busca con la ética hacker es que el trabajo sea disfrutado y nos cause pasión, y esta relación apasionada con el trabajo puede aplicarse en cualquier trabajo que tengamos, no solo en el ámbito informático. Cuando la ética hacker es aplicada en otras profesiones surge la “ética hacker del trabajo”.

En el texto escrito por la autora Miya Tokumitsu, llamado “En el nombre del amor” nos habla del dicho “Haz lo que amas” que es la frase favorita del capitalismo contemporáneo, ya que con ella suelen justificarse las horas extras de trabajo y los malos salarios. Es un consejo que nos invita a pensar en qué es lo que nos gusta hacer para después convertir dicha actividad en una actividad que nos genere lucro. Pero ¿por qué nuestro placer debería de tener fines de lucro?, ¿A quién va dirigida esta frase realmente? y ¿Qué es lo que se pretende decir con esta frase?

El verdadero objetivo de este dicho es hacer creer a los trabajadores que su trabajo los beneficia a ellos y no al mercado y que el trabajo no es algo que hacemos por una remuneración, sino como un acto de amor propio.


Algo que me parece muy importante es que si viéramos al trabajo como simple trabajo, podríamos darle el valor que se merece y por consiguiente dar salarios más justos, horarios adecuados y tratos dignos.

Todo esto de hacer lo que amas me hizo pensar mucho y para poder conocer el punto de vista de alguien más, decidí entrevistar a la señora que me ayuda a hacer la limpieza en mi casa. Ella se llama Yolanda, es una mujer muy trabajadora ya que por su situación económica tiene que trabajar de lunes a sábado un periodo de 6-8 horas para poder mantener a sus hijos ya que es divorciada.
A ella le realicé las siguientes preguntas y esto fue lo que contestó:

¿Quién puede trabajar en lo que le gusta?
Los que tienen la posibilidad económica o los que tienen tiempo y oportunidad de poder trabajar y hacer lo que les gusta.

¿Qué condiciones hacen posible que un trabajo sea deseable y agradable?
Que disfrutes lo que estás haciendo y a la vez te sientas satisfecho contigo mismo, también el ambiente en el que sea tu trabajo como tener un lugar limpio y que los patrones te den un trato amable.

¿Por qué “debemos” trabajar?
Para poder vivir y sacar algo de dinero para así poder llegar a la casa y que a mi familia no le falte nada.

Por último me gustaría dejarles una frase que me llamó mucho la atención, y que creo que es muy cierta, del texto de Miya Tokumitsu: “El mantra “Haz lo que amas” oculta también el hecho de que la posibilidad de elegir una profesión en términos de satisfacción personal es un privilegio inmerecido, un signo de la clase socioeconómica a la que se pertenece”. Lo cual me sirve para concluir que el hecho de que tu trabajo sea hacer lo que amas es un gran privilegio del que muy pocos pueden gozar.

BIBLIOGRAFÍAS
Pekka Himanen. La ética hacker y el espíritu de la era de la información. Recuperado de https://app.box.com/v/eticahacker

Miya Tokumitsu. En el nombre del amor. Recuperado de https://horizontal.mx/en-nombre-del-amor/

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